No hay dudas de que el príncipe William heredó el carisma de su madre, la princesa Diana de Gales y esta personalidad se intensifica con la llegada de la Navidad.
El príncipe William y su esposa, Kate Middleton visitaron en Londres el centro Centerpoint Camberwell, para acompañar y apoyar a jóvenes que se encuentran sin familia y sin hogar.
La pareja colaboró en esta iniciativa solidaria con el buen humor que les caracteriza. Derrochó simpatía y participó en gran variedad de actividades.
Los duques, con las mangas remangadas y con el delantal puesto, dieron una clase magistral de repostería. La pareja hizo deliciosas galletas. Al enterarse de que era el 18º cumpleaños de Tasha Barbi, (una de las desamparadas) la duquesa le dedicó una galleta en forma de corazón.
La diversión no había hecho más que empezar. El príncipe protagonizó uno de los momentos más simpáticos de la visita cuando se unió al baile con algunos de los residentes. Vanessa Boateng, también de 18, le enseñó unos pasos, ante la divertida duquesa. “Mueve dos veces el hombro”, le indicó al príncipe William refiriéndose al movimiento de hip-hop que estaba haciendo.