El suizo Roger Federer, número tres del mundo, que ayer sufrió molestias en la espalda durante el encuentro de octavos de final de Wimbledon frente al belga Xavier Malisse, afirmó tras el choque que sus dolores “se van tan rápido como llegan”.
“No estoy preocupado, de verdad. He sufrido dolores en la espalda durante años y sigo rondando por aquí”, señaló el suizo, que pasó dificultades en algunos tramos del choque para superar a su rival (7-6 (1), 6-1, 4-6 y 6-3) y se ausentó de la pista durante varios minutos para recibir atención.