Las intenciones del Instituto Nacional de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN) de construir tres nuevas plantas potabilizadoras en los lagos Gatún y Alajuela, en las riberas del Canal de Panamá y de ampliar dos nuevas plantas más en ambos lagos fueron cuestionadas por Carlos Vargas, vicepresidente ejecutivo de Ambiente, Agua y Energía de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP).
Vargas sostiene que el consumo de agua potable extraído de los lagos Gatún y Alajuela es alarmante, ha roto todos los récords y que ambos lagos tienen vocación canalera, tienen negocio que atender en cuanto al tránsito de los buques, y los panameños se benefician de ellos para el consumo de agua.
Aseguró que ya es hora de identificar nuevas fuentes de agua y dejar de pensar en las mismas y que no podemos seguir siendo el país con mayor consumo de agua per cápita. "Gastamos más de 400 litros por habitante y por día cuando el promedio latinoamericano anda en doscientos”, indicó.
Para el experto se pueden identificar áreas de mayor precipitación en la cuenca del Canal donde existen potenciales abastecedores como los ríos Calobre, Coclé del Norte, Indio, Toabré, Caimito, Pacora y Mamoní, entre otros.
La advertencia de la ACP en cuanto al uso excesivo del lago Gatún y el Alajuela la hizo también en agosto del año pasado el administrador de la entidad, Jorge Quijano, quien detalló que construir tres nuevas plantas potabilizadoras que se abastecerían del lago Gatún representaría 190 millones de galones diarios adicionales a los 410 millones de galones diarios, con lo que se aumentaría casi en un 45% el consumo en este lago para la distribución del consumo humano.
Agregó que los lagos Gatún y Alajuela ya proporcionan agua a un 55% de la población del país, es decir, 1.9 millones de habitantes.
Quijano recordó que en Panamá se consumen 365 litros por persona diariamente, el doble del promedio de consumo en Latinoamérica, lo que es grave.