La cumbre de los países del G7 que se celebrará entre el 24 y el 26 de agosto en Biarritz (Francia) volverá a revelar las divergencias que en materia de clima mantienen Estados Unidos y el resto, ya constatadas en previas reuniones donde Washington se desmarcó de casi todos los compromisos.
Francia, que ocupa la presidencia de turno del G7, quiere centrar las discusiones medioambientales, que se desarrollarán el lunes 26, en la reducción de las desigualdades en el área medioambiental, fijando como prioridad la protección del planeta "a través de una transición ecológica justa que preserve la biodiversidad y los océanos". El desmarque de la mayor economía mundial, Estados Unidos, en el ámbito medioambiental se hizo definitivo en 2017, cuando Washington se retiró unilateralmente del Acuerdo de París de 2015, por el que los países firmantes acordaron limitar el aumento de las temperaturas a menos de dos grados centígrados con respecto a las preindustriales.VEA TAMBIÉN Políticos: Donald Trump ofende a la reina Margarita II al suspender la visita a Dinamarca
El pasado mayo, en una reunión preparatoria de la cumbre de Biarritz, los ministros de Medio Ambiente de los países del G7 (Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, el Reino Unido, Italia y Japón), adoptaron una carta no vinculante en la que se comprometieron a defender la biodiversidad.VEA TAMBIÉN Brasil le prohíbe la entrada a altos funcionarios del régimen de Nicolás Maduro
"¿Quizá es hora de acabar con el ridículo y extremadamente caro Acuerdo de París y devolver el dinero a la gente en forma de impuestos más bajos?", llegó a decir el mandatario estadounidense. Dharmendra Kanani, analista para la organización ecologista "Friends of Europe", señaló este martes a Efe que la cumbre será "un aperitivo de lo que vamos a ver en los próximos años en el contexto de caos creado por Trump, especialmente en términos de geopolítica, comercio y seguridad". "Dada la movilización popular por la necesidad de actuar sobre el cambio climático, el G7 tiene la oportunidad de mostrar fuerza y de liderar con el ejemplo", señaló la experta. No obstante, dijo, los ecologistas temen que "el establecimiento de objetivos más ambiciosos para reducir las emisiones de carbono y abordar los combustibles fósiles sean finalmente rebajados, diluidos o esquivados".