La justicia selectiva ha dejado de ser un tema de percepción, así lo señaló Angel Calderón, ex fiscal y ex director del Sistema Penitenciario al referirse a la forma como el Ministerio Público ha llevado a cabo la investigación contra la firma de abogados Mossack y Fonseca por el escándalo de los papeles de Panamá.
Calderón indicó que hay casos de ex funcionarios que por casos menores al que está en la palestra público se les ha detenido y hasta confiscado sus bienes.
Comentó que la designación de Javier Caraballo en la fiscalía especializada encargada de investigar este caso es con el propósito de buscar un culpable de no lograrse los resultados esperados por la comunidad internacional que fue desde donde se originó la publicación del escándalo al que denominaron los "Panama Papers".
Cuestionó el hecho de que la procuradora haya dicho en entrevista a un canal internacional de noticias, de que la evasión fiscal no es un delito, ya que deja una mala imagen para el país, porque da a entender que este acto ilegal es impune en Panamá.
"La evasión fiscal en Panamá se castiga con el pago de hasta diez veces más de lo que no pagó al fisco y hasta se aplican privación de libertad", dijo Calderón al argumentar que lo que quiso decir la procuradora es que no es competencia del Ministerio Público al no estar tipificada esta conducta en el código penal.
El ex funcionario también se unió a las voces que consideraron que la decisión de allanar las oficinas de la firma de abogados Mossack Fonseca fue muy tardía, ya que le da pie para que se pierdan pruebas.
El delito que está tratando de acreditar el fiscal Javeir Caraballo, es por blanqueo de capitales; luego de 27 horas de allanamiento no se encontraron evidencias que incriminen a los representantes del bufete en la comisión de algún delito.