La cumbre del clima en Madrid marca un nuevo ciclo de "mayor acción" y rapidez, después de que los países alcanzaran un consenso para aumentar la ambición climática en 2020 y cumplir el Acuerdo de París con el compromiso de evitar que el aumento la temperatura supere 1-5 grados este siglo.
El acuerdo se ha logrado casi dos días después de la jornada prevista para la clausura de la Conferencia (COP25) y tras unas maratonianas negociaciones que se han prolongado durante toda la madrugada. El documento final denominado "Chile-Madrid. Tiempo de Actuar", establece que los países deberán presentar en 2020 unos compromisos más ambiciosos de reducción de emisiones (las llamadas Contribuciones Nacionales Determinadas) para hacer frente a la emergencia climática, y no ha incluido el apartado de los mercados de carbono, que se debatirá aparte.VEA TAMBIÉN Un proyecto brasileño conmemora 40 millones de tortugas devueltas al mar
El acuerdo fue posible tras una intensa jornada de negociaciones y después de que la presidencia chilena de la COP25 nombrara a la ministra para la Transición Ecológica en funciones, Teresa Ribera, "facilitadora" de las negociaciones en algunos puntos clave."Quiero hacer un llamado fuerte y claro al mundo para fortalecer la voluntad política y acelerar la acción climática a la velocidad que el mundo necesita. Las nuevas generaciones esperan más de nosotros", agregó @CarolaSchmidtZ #COP25
COP25 (@COP25CL) December 15, 2019
En concreto, en el relativo a una mayor ambición en las discusiones, en el llamado mecanismo de pérdidas y daños frente a los impactos del cambio climático y la financiación.
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Las discusiones en Madrid han mostrado asimismo que son las personas y sus preocupaciones las que deben estar en el centro de la respuesta climática.