Venezolanos desesperados, Maduro les monta un cerco

  • 60 mil venezolanos se calcula que residen permanentemente en Panamá.

Ruptura

  • 6 días se cumplen hoy desde que el presidente de Venezuela rompió relaciones con Panamá.
  • 300 dólares es el monto permitido por Cadivi para venezolanos que viajan a Panamá una semana.

Twitter

  • Turistas y residentes venezolanos en Panamá dan a conocer una difícil situación en medio del conflicto diplomático.
  • @mdeyavorsky
  • “Acabo de ir a la Embajada de Costa Rica y ellos no están haciendo ningún trámite de Venezuela, por ende, estamos en total limbo en PTY (Panamá)”.
  • @ramonmartin24
  • “Soy de Venezuela y estoy en Panamá y no pasa mi tarjeta. ¿Qué pasa?”.
  • @AlfredoJGS
  • “Si se rompen relaciones económicas con Panamá y eliminas Cadivi para ese país, ¿es perjudicial para el país o para los venezolanos?”.

La comunidad venezolana en Panamá está desesperada porque ha quedado desprovista de dinero y de atención consular por parte del gobierno de Nicolás Maduro.

Tras la ruptura la semana pasada de las relaciones diplomáticas y comerciales entre ambos países, miles de venezolanos, entre residentes y turistas, pasan por el drama de no poder utilizar dinero en Panamá, recibir remesas de sus familiares y mucho menos realizar los trámites consulares.

Todo se congeló. Incluso para quienes pensaban salir de Venezuela y viajar a Panamá o para aquellos que pudieron viajar en el momento de la ruptura, porque el gobierno de Maduro decidió sacar a Panamá de la lista de países de la Comisión de Administración de Divisas (Cadivi), a través de la cual los venezolanos pueden utilizar dinero, mediante tarjetas de crédito, en sus países de destino.

Entre los afectados está María José Acosta, quien viajó a Panamá con 300 dólares, que son los permitidos por el ente regulador Cadivi. Ella llegó a Panamá y su viaje, que debía ser de una semana, se ha convertido en una pesadilla pues no ha podido utilizar ni un solo dólar, porque está en medio del conflicto diplomático.

Otro de los casos representativos de esta situación es la de Miguel De Yavorsky, quien lleva días escribiendo en Twitter su clamor por ayuda.

A diferencia de María José, él no es turista, es un empresario venezolano que reside en Panamá desde 2009 y que desafortunadamente hoy se considera en el “limbo”, por no poder recibir su pasaporte renovado.

El próximo 15 de abril vence su pasaporte y solicitó la renovación en diciembre, y ahora en su cabeza da vueltas la pregunta de qué va a hacer después de esa fecha para cambiar los cheques. “Aquí me piden pasaporte para todas las transacciones”, dijo.

“Al día siguiente que se rompieron las relaciones fui a la Embajada y no había nadie”. El drama de De Yavorsky va más allá, porque ni siquiera puede viajar a un país vecino debido a que su documento de identificación tiene menos de seis meses de vigencia, y por reglamentos internacionales, ya no es apto para viajar.

La ruptura también afectó a Néstor Muñoz. El activista del Partido Voluntad Popular (opositor a la administración de Maduro) está solo en Panamá desde hace seis meses y en el momento en que pensaba traer a su esposa e hija desde Venezuela, se congelaron todos los trámites a través de Cadivi. Sin esta herramienta, es imposible conseguir un cupo para salir del país.

Su voz denota aflicción, pues ahora que la situación se agravó en Venezuela, es cuando él más desea reunirse con su familia, luego de salir como un perseguido político. “Me vine a Panamá y ahora quiero traer a mi familia y no hallo cómo hacerlo”, sostuvo.

Sin embargo, los efectos de este conflicto tienen alcances perjudiciales no solo para los residentes y refugiados políticos.

Según Andreina Chacín, una de las voceras de la comunidad venezolana radicada en Panamá, en estos momentos lo más preocupante es la situación de las personas que dependen de las remesas.

Citó como ejemplo a algunos estudiantes a quienes sus padres les envían dinero para pagar sus estudios universitarios y gastos de arrendamiento.

Lo mismo ocurre con los venezolanos pensionados y con todo el que tenga que hacer un trámite como fe de vida y hasta registro de nacimiento.

Chacín explicó que ha recibido cientos de quejas y en un acto de buscar apoyo localizó a representantes de la Embajada de Costa Rica en Panamá, pero estos le dijeron que hasta el momento no han recibido información de parte del Gobierno de Venezuela para atender asuntos consulares.

“No dejaron ni un teléfono de emergencia donde llamar”, aseguró Chacín, quien pide a las autoridades de su país que no dejen sin asistencia a sus connacionales. ¿Pero cuántos están en esta situación? Ni siquiera esto se puede precisar, porque en años anteriores los Gobiernos de Venezuela y Panamá tuvieron un diferendo sobre la cifra de venezolanos residentes.

Mientras el Gobierno panameño estima que hay 60,000, la Embajada de Venezuela asegura que son 7,947, entre adultos y niños.

Efectos en doble vía

Chacín pronostica que con este conflicto, Venezuela se enfrentará a una escasez, ya que el 90% de los bienes de consumo son importados y gran cantidad era llevada desde la Zona Libre de Colón (ZLC).

El analista en temas de relaciones internacionales Jorge Aparicio ve una situación lamentable para los venezolanos y para Panamá. Planteó que queda la preocupación por la posible pérdida de empleos en Panamá y sobre todo en la Zona Libre.

El analista no descarta que algunos venezolanos que residen en el Istmo decidan buscar otros destinos, aunque asegura que esto no será fácil, ya que Panamá guarda condiciones que en el resto de países latinoamericanos no podrán encontrar. Recomienda un acercamiento para recuperar las relaciones, un acercamiento que según él puede ser una iniciativa de ambas partes.


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autor
Irma Rodríguez Reyes (irodriguez@epasa.com)
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