Registros
- En un inicio, según las autoridades de la ACP, las negociaciones se realizaron con el líder del consorcio, Sacyr, sin embargo, en las últimas reuniones los que manejaban las negociaciones eran de la empresa italiana Impregilo.
- La ACP cuenta con un plan B, que podría poner en ejecución si el consorcio se rehúsa a llegar a un acuerdo.
- La aseguradora Zurich juega un papel muy importante en las negociaciones, según Quijano.
Las negociaciones entre la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) y el Grupo Unidos por el Canal (GUPC), liderado por la española Sacyr, fracasaron oficialmente ayer, poniendo en riesgo el cronograma de entrega de la ampliación de la ruta para el próximo año.
Tras vencerse el plazo dado para un acuerdo, ambas partes salieron ayer a acusarse de intransigentes y de haber violado el contrato que tienen.
La situación llevó a que GUPC anunciara la paralización total de los trabajos y se conociera que el consorcio no ha podido recibir los pagos ordinarios de la ACP, porque no cuenta con el paz y salvo de la Caja de Seguro Social.
Es decir que el consorcio no cuenta con dinero para pagar las prestaciones laborales de esta semana.
En tanto, la ACP le hizo un llamado a GUPC para que retome los trabajos de ampliación y dejó abierta la posibilidad de que en los próximos días el consorcio recapacite y presente una salida a la crisis.
Pero todo apunta a que la ACP no está dispuesta a esperar por mucho tiempo esa respuesta y las posibilidades de un acuerdo son de 1% de acuerdo a una fuente ligada a la negociación.
El propio administrador del Canal, Jorge Quijano, dijo que si en los próximos días no se presenta una salida, se tendrán que tomar medidas, entre ellas continuar la obra sin GUPC. Es decir, se declararía el incumplimiento del contrato.
Quijano aceptó ayer que no fue posible llegar a un acuerdo con GUPC, debido a que el consorcio mantuvo una posición inflexible “una y otra vez, pretendiendo que la ACP negociara fuera del contrato cifras exorbitantes y no sustentadas”.
GUPC reclama el pago de 1,500 millones de dólares por supuestos sobrecostos que ha tenido durante la construcción del tercer juego de esclusas, que tiene más de 60% de avance.
Quijano destacó que GUPC presentó una amenaza en la mesa de negociaciones y que ayer la hizo cumplir con la suspensión de los trabajos en el tercer juego de esclusas.
Destacó que la ACP ya envió carta de consideración a GUPC de rescindir el contrato, decisión que se tomará en los próximos días si no hay un cambio de parte del consorcio.
“El Canal de Panamá no se va a someter a chantaje. Nosotros le haremos frente, en cualquier lugar, sea Panamá o cualquier país del mundo, a cualquiera demanda que estas empresas nos interpongan. Estamos seguros de que la verdad está con nosotros, que los hechos los podemos sustentar y que nuestra posición es clara y vertical, y únicamente actuamos para defender los derechos de todos los panameños y del Canal de Panamá”, indicó Quijano tras el fracaso del proceso de negociación.
Durante el periodo de negociaciones, GUPC disminuyó el ritmo de construcción de la obra en un 25% y ayer suspendió por completo los trabajos.
“Las distancias entre las partes se mantuvieron demasiado grandes, principalmente porque las pretensiones de GUPC atentaban contra los intereses de Panamá y su Canal”, dijo Quijano.
En tanto, el presidente de Sacyr, Manuel Manrique, aseguró que el consorcio encargado de los trabajos de ampliación del Canal de Panamá no puede hacer nada más, tras la ruptura de las negociaciones con la Autoridad del Canal, aunque dijo que aún existe un deseo de seguir buscando una solución.
De verdad