Más de 10 mil trabajadores esperan respuestas luego que el Consorcio Unidos por el Canal (GUPC), liderada por la española Sacyr, paralizara las obras de ampliación del Canal de Panamá.
Saúl Méndez dirigente del Sindicato Único de Trabajadores de la Construcción y Similares (Suntracs), han manifestados que los obreros fueron enviados a sus casas, no obstantes, les aseguraron que mantendrían el puesto y le cancelarían su salario y horas extras.
Méndez señaló que la empresa debe cancelar los pasivos desde el día que se contrató a los trabajadores, así como respetar sus derechos adquiridos. Suntracs no descarta tomar medidas en apoyo a los obreros.
Mediante un comunicado, el consorcio afirmó que la ACP debe pagarle unos 50 millones de dólares “por una factura pendiente" que aseguran discutieron en las últimas reuniones y que garantizarían los pagos a subcontratistas y trabajadores y cubrir así la planilla correspondiente a esta semana.
Al respecto, la ACP advirtió que no cancelará dicha factura hasta tanto el GUPC cancele la deuda que mantiene con la Caja de Seguro Social (CSS).
La Autoridad del Canal de Panamá analizará hoy las medidas a tomar luego de concluir el tiempo destinado para las negociaciones con GUPC.
Desde inicio de enero, el consorcio amenazó con la paralización de la obra exigiendo el pago de 1.600 millones de dólares por supuestos sobrecostos que le impedía continuar con los trabajos.