El Consorcio Grupos Unidos por el Canal (GUPC), que lidera Sacyr y la italiana Impregilo, anunció que ha entregado a la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) una nueva propuesta para llegar a un acuerdo de cofinanciación y confirmó que por el momento se han suspendido los trabajos.
En un comunicado remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), el regulador español, el consorcio no informa de los detalles de la propuesta pero avanza que ésta recoge las "inquietudes" de la ACP al mismo tiempo que proporciona los fondos necesarios para terminar la obra del tercer juego de esclusas.
El consorcio asegura que la ACP no ha pagado una factura pendiente de 50 millones de dólares ni tampoco ha buscado otra manera para ayudar en la financiación de los costes del proyecto necesarios para pagar a los subcontratistas y a los trabajadores.
"Un acuerdo es la única solución que permite la continuación inmediata de las obras y la terminación temprana y más eficiente del proyecto en beneficio de ACP y Panamá", subrayó el consorcio en un comunicado.
No aceptamos ningún chantaje", "estamos listos", "no le tenemos miedo a la obra", fueron algunas expresiones del administrador de la ACP, Jorge Quijano, al confirmar que no había acuerdo con GUPC, que exige más fondos para continuar la construcción, aduciendo que los "sobrecostes" le han causado un agujero superior a los 1.600 millones de dólares en su flujo de caja.
La ruptura de las negociaciones, señaló esta misma semana el consorcio, pone "en riesgo inminente" la expansión del Canal de Panamá y hasta 10.000 puestos de trabajo, añadía GUPC, que subrayaba que "sin una solución inmediata" las partes se "enfrentarán a años de disputas ante los tribunales sobre los pasos que han llevado el proyecto al borde del fracaso".