El Mercado Agrícola Central, mejor conocido como mercado de abastos, tiene sus días contados. Pero mientras llega su anunciado traslado, usuarios y arrendatarios tienen que lidiar con un mercado colapsado.
Tiene tres horarios: de abastecimiento, de venta al público y de limpieza. Pero hay basura por todos lados, a toda hora.

La principal queja de los usuarios es que los productos están en el piso. Y esto, a pesar de que está vigente un decreto municipal que establece que los alimentos no pueden estar a menos de 2 pies del suelo.
Desde las 4:00 a.m. se enciende el hervidero comercial. Pero en este recorrido se advierte que la basura es solo uno de los tantos problemas. Las aguas estancadas y la presencia de roedores se disimulan con la salida del sol, pero siguen latentes como otros de los retos de este viejo lugar.

“Aunque en algunas partes se ve bastante sucio, sigo viniendo a comprar porque hay productos baratos”, dice Felicia Quintana, quien se dedica a la venta de comida desde hace 15 años.
Su céntrica ubicación y los precios competitivos tal vez son la explicación para que este mercado, que data de 1984, siga funcionando, a pesar de que parece perder la batalla con una evidente crisis de salubridad.
Actualmente cuenta con 572 puestos, entre mayoristas y minoristas, que ofrecen frutas, verduras, vegetales, hortalizas y productos de temporada.
“Una de las prácticas que llama la atención es que se permita la comercialización directa desde los camiones”, señala el consultor internacional de seguridad Rodrigo Almazán.
Según Almazán, esta práctica común en el mercado de abastos representa un riesgo tanto para comerciantes como para clientes, debido a factores como el combustible de los autos o los efectos de sus residuos.
Otro problema visible es el hacinamiento. Esto ha dado lugar no solo a que se improvisen puestos de venta por todas partes, sino que el traslado en auto dentro del mercado forme una maraña caótica. “Todos los días se dan colisiones menores, que a veces llegan a discusiones”, explica Félix Ávila, que ofrece acarreos a productores de Panamá Oeste.
Y puesto que el mercado no duerme, al conversar con los comerciantes que abastecen en horario nocturno, surgen relatos de irregularidades que van desde trabajo infantil, robos y alcoholismo, hasta prostitución clandestina.
Pero al menos durante el día se ve bastante vigilancia con personal de seguridad de la Alcaldía.
Actualmente, la administración del Mercado Agrícola Central es competencia del Municipio de Panamá. Se envió una solicitud a esta institución para una entrevista con el nuevo administrador, pero no hubo respuesta.
Aunque la alcaldesa del distrito capital, Roxana Méndez, ya ha confirmado que se afinan detalles para realizar “de forma ordenada” el traslado hacia el nuevo MercaPanamá. Todavía hay desconocimiento de los pormenores entre mayoristas y dueños de negocios.
Lo que sí se ha realizado son programas de capacitación a más de 500 comerciantes en temas de buenas prácticas, higiene, salubridad y administración, que imperarán en el nuevo MercaPanamá, ubicado en la vía hacia el puente Centenario.
Cambios
“No tiene sentido llenar el moderno y nuevo mercado con gente que va a seguir haciendo las cosas como se hacen hoy en día”, advierte Fernando Duque Soto, secretario ejecutivo de la Cadena de Frío.
Justamente este cambio de cultura será uno de los principales retos de la Empresa Nacional de Mercados de la Cadena de Frío.
Por lo que, más allá de la comercialización en sí, se trabaja también en cambios en los procesos de siembra, cosecha y transporte.
Beneficios
El primer beneficio del traslado paulatino, que empezará este 20 de marzo, es que se ha confirmado que toda la operación del mercado de abastos pasa a MercaPanamá, y se respetará y dará prioridad a los comerciantes actuales, incluidos los dueños de restaurantes y otros servicios internos.
La administración del nuevo mercado será única y exclusiva de la Cadena de Frío, por lo que la Alcaldía pasa a ser rectora de las condiciones de comercialización y garante de las reglas de la actividad comercial.
Fernando Duque es enfático: “Aplicaremos prácticas de países desarrollados. No aceptaremos ningún tipo de actividades irregulares, como niños trabajadores, gente viviendo en el área o las ventas directas desde los camiones”.
Roberto Henríquez, ministro de la Presidencia, añadió que “el interés del Gobierno Nacional con la Cadena de Frío es que los consumidores puedan beneficiarse con mejores precios y productos de más calidad”; mientras, los comerciantes buscan minimizar pérdidas con las mejoras en el transporte, almacenaje y en la distribución.
Todo parece estar listo para el inicio de una nueva era en los mercados panameños, pero antes se realizarán reuniones en los próximos días con los comerciantes para llegar a un consenso en la forma de traslado hacia la nueva Unidad Alimentaria de Panamá.
Mercados de los minoristas en construcción
Una red de mercados minoristas distribuidos en el país complementarán el sistema logístico de la Cadena de Frío.
Serán 6 en total, y estarán ubicados en David, Colón, Chitré y 2 en La Chorrera. Se espera que antes de que acabe la actual administración se realice la licitación del mercado de Santiago.
De estos mercados minoristas, el de David es el más adelantado, con un 98% de su construcción.
El nuevo mercado de David es una realidad, gracias a una inversión superior a los $14 millones. Y contribuirá a modernizar la red de comerciantes minoristas y mayoristas de esta productiva región. Además de dotar a la ciudad de David de una oferta comercial que cumple las exigencias técnicas y sanitarias. En cuanto a los mercados de La Chorrera, Colón, Chitré y Santiago, su construcción avanzará, pero serán entregados en la próxima administración.
Infraestructura de los cuatro centros de acopio lista al 100%
El sistema logístico de la Cadena de Frío se apoya en cuatro centros de acopio, que ya están construidos y equipados.
Tres de ellos ubicados estratégicamente, muy cerca de los principales puntos de producción en la provincia de Chiriquí, de donde proviene el 80% de los alimentos que llegan a la capital.
Los centros de acopio están en Volcán, Cerro Punta, Dolega y El Ejido, ubicado en Azuero.
La idea es que estos centros reciban los productos a pocas horas de haber sido cosechados, y que allí también se realicen los procesos de limpiado, secado y empacado, para luego ser transportados hacia Panamá.
Los centros de acopio de Volcán y Cerro Punta ya están operando, recibiendo y procesando gran cantidad de alimentos. Los de Dolega y El Ejido serán inaugurados próximamente, pero ya están en el proceso de prueba de los equipos y de contratación del personal.
El centro de acopio de Cerro Punta es el que refleja mayor movimiento. Actualmente recibe y procesa -con altos estándares de salubridad- productos como remolacha, zanahoria, lechuga y papa (ver imagen inferior).
El de Volcán también refleja actividad, aunque un poco menos que el de Cerro Punta, porque aún no está en pleno auge la temporada de cebolla.
En varios aspectos, estos centros cambiarán para siempre la forma de acomodar y transportar los alimentos.
Tradicionalmente llegaban al mercado un porcentaje de la carga que ya no podía ser vendida, debido a la forma en que fue acomodada en los camiones, por efecto del calor o la incidencia de otros factores.
Esto cambiará con el trabajo de selección, limpieza y logística de transporte que se realizará en los centros de acopio. Lo que también se traducirá en menos pérdida de productos.