Comercios
1969- Año en que Quesos Chela comenzó en la elaboración de productos que a la fecha ofrece.
- años lleva de estar funcionando el local Los Arrieros N.° 1 en Capira.
- años hace que se fundó Quesos Mily, donde se ofrecen quesos, pan, chicas naturales y más.
En un circuito gastronómico se ha convertido la Interamericana desde La Chorrera hasta Río Hato, en la provincia de Coclé.
A lo largo de la carretera, panameños y extranjeros pueden encontrar una diversidad de sitios de expendio de comidas, desde tradicionales restaurantes hasta nuevos locales e incluso puestos considerados informales.

En un recorrido realizado por Panamá Américadesde la ciudad capital hasta la entrada de El Valle de Antón, que abarcó un área de casi 100 kilómetros a la orilla de la carretera, hay no menos de 30 sitios de venta de comidas que incluyen restaurantes y parrilladas. La mayoría de los propietarios coincidieron en que el área hasta Río Hato se ha convertido en turística, no solo por las extensas playas del Pacífico, sino por el incremento de hoteles y condominios desarrollados.
Datos de la Autoridad de Turismo de Panamá indican que al país ingresaron en 2013, un total de 2.2 millones de visitantes entre turistas, excursionistas y visitantes del día.

Así como Panamá es considerada un crisol de razas, el aumento de turistas y el establecimiento de extranjeros como residentes en el país ha influido en que el Istmo sea considerado como un sitio multicultural en materia gastronómica.
En la zona recorrida, muchos empresarios luchan por mantener negocios que abrieron sus puertas hace más de 45 años, mientras que otros atraen a comensales con nuevas ofertas.

Impulso
La afluencia de extranjeros combinada con la poca oferta culinaria, fue lo que motivó a César Marín, propietario de la Parrillada Colombiana ubicada en Altos de Capira, a abrir este local.

Cuenta Marín que desde que llegó al país le costaba mucho encontrar un sitio donde degustar un buen asado al estilo colombiano. Luego retornó a su país y decidió regresar a Panamá para emprender en el negocio, el cual asegura mantiene una buena afluencia de clientes, sobre todo los fines de semana.
Sin embargo, para Marín, el que haya una fuerte competencia a lo largo de la vía no es obstáculo, ya que considera que “entre más negocios existan, mejor es porque habrá más turistas y clientes”.

Pero las populares arepas con pollo asado, chorizos , costillas, los sancochos de fines de semana y la bandeja “paisa” se apoderaron desde hace 10 años de los capireños.
Muchos de los que transitan por la vía tienen como parada obligatoria el local Los Arrieros, en donde se degusta también el sabor colombiano.

Jonathan Villafañe, uno de los encargados de Los Arrieros 2, indicó que este negocio familiar, establecido bajo todas las normas de salud que se exigen, mantiene como clave de éxito ofrecer a sus clientes excelente atención y sobre todo buena sazón en sus platos.
Para él la palabra competencia tampoco es motivo de preocupación. “Cuando un negocio está bien consolidado, no se mira la competencia”.

Aunque Jonathan, como todo empresario, fue reacio en hablar de ganancias, asegura que siempre mantiene clientes panameños y extranjeros, y añadió que los precios son asequibles porque una familia puede comer en este local con $15.
Este éxito logrado les abre la posibilidad de pensar en la expansión hacia otras áreas de la vía.
Lo nacional
Así como los “paisas” han visto una oportunidad de ofrecer sus platos típicos en el área, restaurantes tradicionales panameños apuestan por la calidad.
Quesos Chela, Mily, Pampero, Delicias de Margot, Carlitos Pizzas y Empanadas, entre otros y cuyos dueños son panameños, indican que la calidad y el buen servicio son puntos fuertes que les han permitido seguir ofreciendo sus productos.
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Aida Quintero, oriunda de Los Santos, desde 2007 ofrece a sus clientes toda clase de comida que se degustan en Delicias de Margot, y aunque ha recibido varias ofertas para comprarle el local, su respuesta ha sido “negativa” por ser un negocio familiar.
Quintero indica que en su restaurante, el cliente además de encontrar platos típicos a precios desde $3.75, también se disfruta de un ambiente donde se combina la naturaleza.
La cantidad de clientes que atienden ha hecho que en Delicias de Margot, a diario, se preparen unas 50 libras de arroz que se sirven en los diversos menús que ofrecen.
“Para mí la calidad del producto, atención, imagen y aseo son básicos en el negocio”, sostuvo.
Pero además de una buena comida criolla, son pocos los viajeros que no pueden resistir la tentación y se detienen en Capira para probar un buen chicheme, acompañado de una empanada de queso o de pollo o llevar a los paseos o los hogares, quesos, rosquitas y pan de la famosa refresquería Quesos Chela.
Mauro Toribio, gerente de Calidad de Quesos Chela, sostiene que la competencia ha crecido, pero la calidad que mantienen en conjunto con la innovación en los procesos les han permitido que hoy día se logre una producción y distribución de más de 50 productos del segmento lácteo.
Emilio Ho Chang —panameño y dueño de la refresquería— indica que por día se procesan en la planta unos 7,000 litros de leche que en su mayoría van destinados a la elaboración de quesos frescos, mozzarellay yogur. Estos productos no solo se ofrecen a los clientes de la refresquería, sino que también son comercializados en hoteles, restaurantes e incluso algunos supermercados, “pero somos muy selectivos de ofrecer nuestros productos a los comercios”, indicó Ho.
Factores negativos
En todo negocio hay altas y bajas, y los dueños de estos negocios se enfrentan a factores que repercuten en sus ganancias, como lo es el alza de costos en los insumos y el reciente aumento del salario a sus trabajadores, situaciones que los han llevado a incrementar los precios de los productos que ofrecen.
Miriam Vergara, de Quesos Mily, sostuvo que desde el 1 de enero realizó el ajuste salarial a los empleados, lo que sumado al costo de los insumos los llevó a incrementar el precio de algunos productos, como el queso nacional, que de $1.85 pasó a $2.00. Indica Vergara que, pese a esto, se trata de ajustar o que el incremento no sea tan excesivo.
Por su lado, Ho sostuvo que en todo negocio hay obstáculos y que si bien los costos de producción se han encarecido, hay que ser muy sutil al momento de traspasarlo al consumidor.
Maribel Quintero, propietaria del restaurante Tradiciones de Mi Tierra, indicó que el alza del salario mínimo es uno de los factores que incidirá en que tenga que elevar el precio de algunas de las comidas que ofrece.
Explica, por ejemplo, la salonera que antes ganaba $1.75 por hora pasó a $2.00, lo que según sus cálculos resulta en un aumento de 16 dólares por quincena.
La clave de algunos propietarios de estos comercios es que algunos producen parte de sus insumos, como las verduras, lo que les ayuda a mantener los costos bajos a sus clientes.