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Desaceleración


REDACCION / PANAMA AMERICA

La desaceleración económica mundial pone en guardia a los países desarrollados y en desarrollo. La crisis empezó en Estados Unidos con el desinflamiento de la burbuja inmobiliaria y la declaratoria de moratoria de pagos o quiebra de bancos de financiamiento y bancos hipotecarios, pero repercutió en muchos lugares del mundo hasta lejanos países como Islandia.

La tasa de crecimiento del petróleo por encima de cien dólares el barril sigue causando desordenadas reacciones, como inflación y desempleo masivo. A la crisis inicial se incorporó pronto la problemática de la eurozona, registrándose una cadena de apoyos monetarios del Banco Central Europeo a entidades privadas y públicas en Grecia, España, Portugal e Italia, ocasionando reducciones del gasto social y desempleo masivo.

El Banco Mundial ha advertido una fuerte contracción en el comercio internacional por la reducción de compras de materias primas y manufacturas de países emergentes. El Gobierno chino anunció la disponibilidad de un paquete de ayuda financiera a sus empresas de $586 mil millones, al tiempo que reduce las previsiones de la tasa de comercio.

La realidad de los signos insoslayables de la desaceleración económica internacional se manifiesta en Panamá en el descenso del movimiento marítimo del Canal y la baja de las cotizaciones del oro y el cobre, entre otros factores. Preparándose con prudencia y realismo a los efectos locales de la desaceleración, el Gobierno ha adoptado medidas como la eventualidad de la venta de las acciones estatales en empresas mixtas dirigidas al fortalecimiento del Fondo de Ahorro, como una reserva para casos de desastres naturales y desaceleración.

Se trata solo de una estrategia financiera que nos pondría a cubierto de eventualidades. Como ha remarcado el presidente Ricardo Martinelli, el Gobierno no contempla la venta inmediata de las acciones en empresa mixtas, refutando las tergiversaciones de intención politiquera. La fortaleza de la estabilidad local se sostiene en que el Estado es el gran pilar del desarrollo.

Las inversiones en infraestructura y servicios sociales del presupuesto elaborado para el ejercicio del año 2014 garantizan la sostenibilidad económica con la generación de nuevas inversiones y fuentes de empleo en el interior del país, especialmente en el pujante sector turístico, que ya aporta miles de millones al PIB.

Panamá está preparado para hacer frente a cualquier temporal, sin merma de su vigoroso ascenso económico. Las perspectivas de inversiones frescas provenientes de naciones europeas, a las que sumarán las inversiones sembradas en Portugal en la visita del presidente Martinelli, contribuirán mucho más al blindaje económico de Panamá.

La baja del movimiento marítimo del Canal, la caída del precio del oro y minerales exportados por América Latina, la recesión económica de los países de la Unión Europea, la moderación del crecimiento chino, las predicciones del Fondo Monetario Mundial y los cálculos a la baja de la Cepal son algunos de los índices globales que apuntan a la desaceleración de la economía global.

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Viernes 14 de agosto de 2026