Septiembre, mes de la Biblia
La Ilustración fue un movimiento intelectual que transformó la historia de la humanidad, en el que los hombres y mujeres conocedores de la lectura y la Biblia podrían discernir más allá del contenido profundo que existía en las sagradas escrituras.
Sin embargo, hay que analizar el conocimiento que las sagradas escrituras contienen. La Biblia fue una realización basada en testimonios de hombres inspirados por Dios. No obstante, datos históricos señalan que las sagradas escrituras incluían aspectos que los hombres más cultos del pueblo de Israel podían estudiar y proyectar educando a muchas personas que desconocían su contenido.
La Biblia señala muchos acontecimientos históricos que transformaron a muchos seres humanos. Las persecuciones en Europa se incrementaron debido a las interpretaciones literarias de figuras como Gutenberg, Martin Lutero y Juan Calvino, quienes desafiaron el poder de la Iglesia católica y levantaron el movimiento protestante. La interpretación de las ideas y el consentimiento de una sociedad justa y democrática fue analizada dentro del parlamento inglés en los años de 1700 y en toda Europa, altiempo que el poder eclesiástico europeo se extendió al Nuevo Mundo, América, donde en ocasiones se prohibía leer la Biblia o cualquier otro libro que produjera interpretación.
Los movimientos de independencia en Estados Unidos iniciaron una etapa revolucionaria en la que los hombres y mujeres se atrevían a cuestionar las acciones del Rey, quien los obligaba a seguir en el mundo oscurantista de la ignorancia. Voltaire, Rousseau y Montesquieu destacaron que el ser humano tenía la plena capacidad de establecer sus conocimientos y cuestionar sus acciones determinando la suprema existencia de que la Biblia significaba algo para nuestras vidas.
Con el tiempo, la interpretación de las sagradas escrituras ha sido de mayor relevancia porque armoniza la formación de verdaderos cambios en nuestras vidas.
En nuestra sociedad, es cuestionable que el gran interés de cultivar el espíritu de lectura en nuestro país y en especial, la Biblia, se pierde debido a las deficiencias de carácter intelectual en la que los hombres dedican su mayor tiempo a gastar todo su tiempo en cosas irrelevantes como fiestas escandalosas, leer diarios no instructivos, ver en exceso internet y pasar horas chateando, lo que demuestra que en Panamá la falta de “lecturabilidad” es altamente cuestionable.
Una sociedad que no cultiva la lectura es una sociedad encaminada a la autodestrucción cultural, proyectando severos problemas como la falta de valores, delincuencia, irrespeto en la sociedad, etc.
El apóstol Pablo, en las cartas escritas al pueblo de Corinto, decía lo siguiente: 1Co. 2:13 “debemos hablar no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con la que enseña el espíritu”. Abraham Lincoln señalaba que la mejor manera en que los hombres cambiaran su forma de ser era por medio de las Sagradas Escrituras, en las que se enseñaban las normas de cómo ser un ciudadano ejemplar al servicio de la nación, manteniendo el pleno respeto a las autoridades y destacando el valor de Dios en nuestras vidas. Cultivemos la lectura y en especial de la Biblia en nuestro país, para lograr mejores actitudes y cambios positivos que con el tiempo podrían mejorar las acciones de los seres humanos frente a los cambios modernistas.
Periodista.