Las autoridades de Costa Rica han iniciado a tomar algunas medidas para no permitir el ingreso de migrantes por la frontera panameña y de ser ubicados serán devueltos al país canalero.
Ante las restricciones de Costa Rica a raíz de los miles de migrantes que permanecen en ese país, entre ellos: africanos, haitianos y paquistaníes, la policía de Costa Rica ha reforzado el puesto de vigilancia, ubicado en la frontera de Paso Canoas con la unidades de la fuerza pública.
Tras la medida adoptada, el país centroamericano a través de la Dirección de Migración y Extranjería devolvió en los primeros días de agosto a 66 migrantes cubanos, quienes habían ingresado por la frontera sur de Costa Rica y Panamá.
El gobierno de ese país envió un mensaje donde rechaza a todos aquellos ciudadanos que están ingresando de manera irregular por la frontera sur, procedentes de Panamá.
Según las autoridades, estos extranjeros fueron sorprendidos por la Policía de Fronteras cuando caminaban por potreros de plantaciones de palma, donde una vez se solicitaron los pasaportes comprobaron que no contaban con el sello de ingreso por el puesto de Paso Canoas, por lo cual se les procedió a devolver a Panamá.