Según los parámetros de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y otras instancias internacionales, el 15% de la población panameña lo que equivale a unas 400 mil personas en condición de discapacidad, así lo anunció en Bocas del Toro, Manuel Campo, presidente de la federación nacional de padres de familia con hijos con discapacidad, que presidió la reunión nacional de enlaces, en un acto celebrado en la ciudad de Changuinola.
Frente a esta realidad, Campo dijo, que primero hay que desarrollar una política de estado, coherente, integral, con sinergia intersectoriales, para que sean incluidos con pleno derecho en empleos, salud, educación, cultura y deporte en síntesis, lo que se le llama vida comunitaria.
Vicenta Córdoba, presidenta de Inclusión Bocas, dijo que lleva 36 años luchando para que los diferentes gobiernos y la población, reconozca los derechos de los discapacitados, ella y tres personas más, viajaban desde esta provincia y dormían afuera de la Asamblea entonces de Legisladores, para buscar el apoyo de algunos y lograr una ley especial que amparara a estas personas.
Agregó, que finalmente se alcanza el propósito en el gobierno del ex presidente Martín Torrijos, se le da seguimiento en el de Ricardo Martinelli y se continua enfatizando en el actual gobierno, sin embargo, denunció la apatía de la mayoría de los directores institucionales de las provincias, que poco ayudan al momento de organizar eventos para estas personas como ocurrió en el de este fin de semana donde fueron contados los que apoyaron con transporte.
Se han identificado más de 18 mil discapacitados en la Comarca Ngabe Buglé.
Gliserio Caito, enlace de Inclusión en la Comarca Ngabe Buglé, dijo que en esa región son más de 18 mil los discapacitados identificados sin embargo, se está trabajando arduamente para llevarle los beneficios que por ley les corresponde pero, se está hablando de lugares incrustados en montañas, cordilleras, islas, hay que viajar por mar, ríos, a pie, por horas, a veces días y en ocasiones semanas, sin mencionar los riesgos y costos.
A pesar de lo difícil, Caito es optimista y agregó, que recién iniciaron este año y ya llevan casi 200 discapacitados comarcales incluidos en los beneficios, con más personal y presupuesto, el trabajo será más rápido para beneficio de indígenas, que nunca soñaron con una ayuda.
Durante la reunión hubo expositores que refrescaron los deberes y derechos de los discapacitados, otros contaron las vivencias de sus áreas y estrategias que utilizan, experiencias útiles para algunos que no las conocían, al final hubo un brindis y para este domingo, todos regresarían a sus respectivos lugares de procedencia.
En Bocas del Toro, existen cerca de dos mil personas discapacitadas, distribuidas en los distrito de Changuinola, Chiriquí Grande y Bocas del Toro.