La falta de un puente colgante o un vado en la comunidad de Tucué, en el norte de Penonomé, se convierte en una limitación y un peligro para cientos de estudiantes que deben cruzar por el río exponiendo la vida, sobre todo en el invierno porque las lluvias provocan la crecida del río.
Los estudiantes, cuando el río no está muy crecido, se arriesgan y se quitan sus zapatos y con sus útiles escolares en un cartucho cruzan el río, sin pensar que una cabeza de agua puede acabar con sus vidas, pero indican es la única forma de llegar a sus casas.
José Flores, residente de la comunidad de Paso Real en Toabré, es estudiante y de lunes a viernes cruza el río y, por obligación, se quita sus zapatos y los mete en una bolsa de plástico, al igual que sus compañeros, para llegar a la escuela; y al regresar a su casa repite el proceso, con mucho susto cuando llueve porque teme una cabeza de agua.
Flores indica que el mejor regalo de Navidad que podrán recibir este año sería un puente colgante “porque a diario ellos como estudiantes exponen sus vidas, al igual que el resto de la comunidad”.
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Redactor
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autor
Elena Valdez
Fecha y hora de publicación