Residentes de la comunidad Naso, situada en el corregimiento de Empalme en Bocas del Toro, cerraron por cuatro horas la vía que comunica el Silencio con Changuinola, como medida de presión para que el gobierno les construya una calle asfaltada y los integre a la red de distribución eléctrica.
Son aproximadamente 200 personas que hace 10 años viven en el lugar.
El gobernador Ubaldo Vallejos, quien acudió al lugar, se comprometió a mejorar el camino e incluir la comunidad en un proyecto de electrificación.