Movilizarse en sillas de ruedas por las avenidas del distrito de La Chorrera y tener acceso a sitios públicos resulta una tarea difícil, debido a la falta de rampa de acceso y la existencia de puestos improvisados de venta.
Así lo siente Carina Moncada, quien insiste en la necesidad de que las autoridades tengan una mayor sensibilidad hacia las personas con capacidades especiales.VEA TAMBIÉN: Folcloristas piden que se cumpla con la ley del folclore
Las aceras en la Avenida de las Américas están llenas de buhoneros, impidiendo incluso el tránsito de peatones, obligándolos a tirarse a la calle.
Según el censo de población del 2010, en la República de Panamá hay 97 mil 165 personas con algún grado de discapacidad, el 2,9 por ciento de la población total del país. Para Agustín Carrasco, a la falta de rampas en áreas públicas se suma la negativa de algunos conductores de transporte selectivo a transportarlos, lo cual ya ha sido denunciado ante la Autoridad de Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT).VEA TAMBIÉN: ¡Molestos! Denuncian mal estado de la escuela de Escobal
“Cada vez es más difícil transportarnos para asistir a citas médicas”, apuntó Carrasco, quien coincidió en que hace falta más sensibilidad de parte de conductores y autoridades.
Acceder a oficinas como el Tribunal Electoral (TE) en silla de ruedas es imposible al igual que los consultorios de la policlínica Santiago Barraza de la Caja de Seguro Social (CSS), en donde los elevadores están dañados.El Municipio de La Chorrera trabaja en conjunto con la Universidad de Panamá en el diseño de un Plan Piloto para el mejoramiento de la Movilidad Urbana dentro del Centro Comercial de La Chorrera.