Privados de libertad del Centro de Rehabilitación Nueva Esperanza en Colón, protestaron ayer.
Con gritos, consignas y el sonar de hojas de zinc, los privados exigían que reconocieran sus derechos.
"Queremos nuestras visitas conyugales, que el director del penal César Sánchez atienda las solicitudes, y que no suspendan las visitas", comentaron.
El director del penal dijo que se tomaron estas medidas por los audios que circulan que pueden atentar hasta con las familias que visitan a sus privados.
Todo esto surge luego que se registra el crimen de Cristóbal Ávila de 28 años.