Una humilde familia indígena, compuesta por seis integrantes, entre ellos cuatro menores de edad, estuvieron a punto de quedar en la calle de no ser por la rápida intervención de las unidades del Cuerpo de Bomberos de Changuinola, Bocas del Toro, que lograron sofocar el fuego que inició en el cielo raso.
Abdiel Ellington, propietario de la casa, dijo que conversaba con unos amigos en el patio cuando uno de ellos le dijo que la casa se estaba incendiando, por lo que de inmediato llamaron a los bomberos y empezaron a sacar las cosas al patio.
Agregó, que todo indica que el fuego ocurrió a causa de un cortocircuito, porque el humo empezó a salir del cielo raso donde lo único que tenían guardado era ropa, cuadernos y libros.