Luego de cuatro horas de conversaciones, el presidente de la República, Juan Carlos Varela, le manifestó a los dirigentes indígenas, miembros de la iglesia Mama Tada, reunidos en Gualaquita provincia de Bocas del Toro, que hay una mesa de diálogo presidida por la vicepresidenta, Isabel Saint Malo, donde se pretende llegar a los acuerdos necesarios como deficiencias técnicas e indemnizaciones del proyecto hidroeléctrico Barro Blanco.
Hay un plazo de seis semanas para lograr dichos acuerdos, dijo Varela.
Por su parte, Ofelia Carrizo, dirigente Mama Tada, dijo que consultaran con las bases si se integran a dicha mesa de diálogo pues es el pueblo es quien decide, sin embargo, fue enfática al decir, que puede haber diálogo, nuevas fechas de reuniones que escoja el propio presidente de la República, pero la posición no cambiará.
“Lo único que queremos es que se cancele el proyecto Barro Blanco y todos los otros proyectos existentes de hidro y termoeléctrica”, insistió Carrizo.
Las partes coincidieron que pasada la Semana Santa, se acordará una nueva reunión y lugar exacto.
Antes de retirarse hacia la comunidad de Kankintú en la comarca Ngäbe-Buglé, el mandatario insistió en que el diálogo es la mejor forma de llegar a un acuerdo y evitar daños a terceros como se hace con cada cierre de calle.