Nadia Del Río, exdirectora ejecutiva institucional del Ministerio de la Presidencia durante la administración de Laurentino Cortizo, acusó al contralor general Anel Flores de actuar con "maldad" en la auditoría que la institución ejecuta en su contra por supuesto enriquecimiento ilícito.
“En mi caso, él (Flores) sabe que no hay nada. Es maldad”, afirmó Del Río tras ser notificada del proceso.
La exfuncionaria calificó la investigación como “una persecución innecesaria" y "una gran mentira que han tejido”.
Con estos descargos, se alinea con la narrativa de defensa del exvicepresidente José Gabriel Carrizo, quien también enfrenta señalamientos por presunta corrupción.
Del Río, quien además es abogada, adelantó que presentará sus descargos formales antes de que finalice la semana.
Asimismo denunció la existencia de graves inconsistencias en el informe de la Contraloría, asegurando que se están duplicando y abultando las cifras de manera artificial.
“Ejemplo: si tenía una tarjeta con crédito aprobado de 5 mil dólares y pagué 4 mil, no solo me piden sustentar los 4 mil, sino que suman 5 más 4 para decir que son 9 mil”, explicó para ilustrar el método de contabilidad utilizado en su contra.
Dijo que las cifras que se han filtrado no son reales y aseguró que “de tantos millones que dicen que tengo, tienen que duplicar todo para poder llegar a 600 mil”.
¿Qué dice el informe forence en el caso de Del Río?
El informe de auditoría forense del la Contraloría señala que Del Río registraba ingresos de fuentes conocidas por $986 mil, mientras que los movimientos de dinero analizados superaban los $1.5 millones. La diferencia detectada por las autoridades es de más de 576 mil dólares.
La Contraloría ordenó acciones sobre cuentas bancarias, propiedades, vehículos y posibles acreencias contra el Estado mediante la Resolución N.° 1237-2026-LEG/UA del 14 de mayo de 2026.