El Gobierno de Panamá extendió este martes sus "más sinceras condolencias" a la República Dominicana por la tragedia ocurrida esta madrugada en una discoteca de Santo Domingo que deja ya al menos 66 personas muertas por el derrumbe del techo del local.
"Lamentamos profundamente esta dolorosa tragedia y expresamos nuestra solidaridad con las familias afectadas, así como nuestro respeto y admiración por el esfuerzo de los equipos de rescate que, con valentía, continúan brindando ayuda en esta difícil circunstancia", expresa una misiva del Ministerio de Relaciones Exteriores de Panamá. Panamá "acompaña en el duelo al presidente Luis Abinader y a todo el pueblo dominicano, elevando nuestras oraciones por la pronta recuperación de los heridos y el consuelo de quienes han perdido a sus seres queridos", agrega el comunicado oficial.Entre las personas fallecidas se encuentra el exlanzador de Grandes Ligas Octavio Dotel, de 51 años, quien fue rescatado con vida pero murió a causa de las heridas. Dotel fue figura destacada del béisbol dominicano y jugó durante quince temporadas con equipos como los Astros de Houston, los Yankees de Nueva York y los Atléticos de Oakland.
El expelotero Tony Blanco también figura entre las personas que perdieron la vida después de que se desplomara el techo de la discoteca. Tanto Blanco como Dotel compartieron trayectoria en el béisbol profesional dominicano.El colapso ha dejado hasta el momento 58 muertos y 155 heridos, de acuerdo con cifras preliminares ofrecidas por el Centro de Operaciones de Emergencias (COE).
Según estimaciones, unas quinientas personas se encontraban en el recinto, aunque su capacidad total supera las mil.
Desde entonces, las labores de rescate no han cesado. Una veintena de instituciones, coordinadas por el COE, trabaja “de manera articulada y por turnos, empleando maquinaria pesada, tecnología de rescate y personal altamente capacitado”.A estas tareas se ha sumado una unidad canina especializada, enfocada en la búsqueda en zonas de difícil acceso. El COE ha subrayado que las operaciones se concentran en “la remoción de escombros pesados, con la esperanza de seguir localizando víctimas”.