'Tengo mucho que aportarle al país desde la presidencia'

Luego de haberse tomado tres cervezas y tres vodkas, José Raúl Mulino, desde la comodidad de su hogar, que por seis meses le fue vedada, al hallarse privado de libertad, reconoció que quiere ser presidente de la República, para darle al país una nueva propuesta de institucionalidad.

"Sí. Si el destino me lo plantea. Creo que tengo mucho que aportarle a este país desde la presidencia de la República", fueron sus palabras.

‘En la dictadura te metían miedo, pero salías. Ahora es diferente’

 

En entrevista al diario Crítica, el exministro reconoció que hay poderes económicos que podrían no estar de acuerdo con sus aspiraciones, pero su visión iría dirigida a construir un nuevo país y darle una nueva institucionalidad. "No pensaría llegar a semejante puesto que muchos quieren y pocos llegan para tener una visión mercantilista", planteó.

Mulino, quien no puede salir del país y tendrá que pasar a la fiscalía una vez al mes para notificarse, confesó que en este momento no le anima ni revanchas ni rencores, ni con el presidente Juan Carlos Varela u otro funcionario de su gobierno. "Mi rol es aportar a mi partido para tratar de ganar el gobierno".

Paciente

 

El punto de que la prisión lo hizo ser más reflexivo, queda de manifiesto cuando se le preguntó acerca de qué haría si se encontrara con el mandatario, con quien, además, tiene un amigo en común.

"No sé qué reacción tuviera, quizás diera la vuelta y me fuera. Yo respeto el cargo que ostenta", comentó.

Sobre este particular, con semblante sincero, el que fuera un ministro polémico y hasta conflictivo en el gobierno de Ricardo Martinelli, aclaró que la cárcel no lo ablandó, pero sí lo motivó a ser paciente.

 

"Medito más. Si hay algo que me hizo cambiar es que nada es urgente. No hay problema que tú puedas resolver desde allí; no hay situación que tú puedas alterar", reflexionó.

Narró que en ocasiones, su esposa le planteaba situaciones familiares y de su trabajo y con tono relajado le manifestaba que encerrado no podía hacer nada, por lo que le pedía que no le planteara esos asuntos en esos momentos.

Sin embargo, el temple de hierro que pueda mostrar, no significa que Mulino haya pasado momentos difíciles, luego de que la noche del lunes 26 de octubre de 2015, fuera conducido a la Policía Nacional con una orden de detención preventiva por el caso de los radares adquiridos bajo un marco de entendimiento con el Gobierno italiano.

 

Reveló que ese fue uno de sus momentos más tristes y devastadores, cuando vio a su esposa e hijos llorando, al cual sumó la notificación, al día siguiente, del Tribunal Electoral para levantarle el fuero por otro proceso que se le pensaba abrir, y el otro, que lo expresó por primera vez a un medio de comunicación, el cual fue cuando le tomaron la foto con su perfil y la placa de detenido.

"Como si fuera un traficante, violador o asesino. Me afectó mucho; yo no soy un delincuente, aunque sabía que ese era el procedimiento", señaló.

Lágrimas

No obstante, el día más triste para José Raúl Mulino, de los 179 que pasó en prisión, fue el pasado 15 de enero, cuando sus dos hijos renunciaron a la firma de abogados que creó hace 30 años.

Indicó que ya no había ningún sentido, si ya había salido del bufete, por lo que fue una decisión de negocios.

"Ese día no dormí y a las 4 de la madrugada les escribí un mensaje, que decía que amaneciendo iban a enfrentar el día más memorable de sus vidas como abogados. Cerca de las 10:00 a.m. cuando supuse que habían dado el paso, me entró una depresión y me metí al baño y lloré mucho, diciéndome que hasta dónde estoy pagando una factura", afirmó.

A pesar de todo por lo que pasó, Mulino no tiene en mente actuar de la misma forma como actuaron con él y su familia.

"Él sabrá lo que hizo o no hizo", declaró Mulino, refiriéndose a Varela. Y usted, de llegar a ser presidente, ¿desataría una "cacería de brujas" contra sus adversarios políticos?

"Yo no sometería a la familia de Juan Carlos Varela al suplicio que ha pasado mi familia por seis meses", fueron sus palabras.

Coacción

Mulino aclaró que estando detenido jamás recibió un mensaje para involucrar al expresidente Ricardo Martinelli en un delito, como ha sido denunciado en procesos legales contra otros exfuncionarios.

"Sí me dijeron que bajara el tono de mis cartas semanales, lo cual no acepté. Yo no iba a ser rehén de la extorsión", dijo.

Y es que el solo hecho de vincular al exmandatario en expediente alguno, sería haber aceptado que cometió un delito, algo que no aceptará, porque "a mí no me han podido sacar algo indebido, porque no lo he hecho".


‘En la dictadura te metían miedo, pero salías. Ahora es diferente’

Como civilista que combatió al régimen militar, José Raúl Mulino pensó en responder las similitudes de la dictadura de Noriega con la presente administración gubernamental.

“Aquel era un régimen, este es un gobierno. Noriega administraba dosis de miedo; te cogían preso uno o dos días y salías libre”, señaló.

Mulino dijo que ahora es diferente y más duro, ya que se vive en democracia. 

“Sentirte que te violan los derechos y que manipulan al Ministerio Público, y que tienes fiscales que no investigan, sino que te quieren meter preso de todas maneras”, planteó el exministro, quien agregó que es más difícil, siendo él abogado.

El exministro reconoció el respeto institucional que se le dio en la Policía Nacional, donde estuvo recluido, el cual comenzó desde el director Omar Pinzón, a quien llamó su amigo.

Cifras

meses estuvo detenido el exministro José Raúl Mulino.

10 minutos antes de las 8:00 a.m. fue despertado ayer, Mulino, por el director de la Policía, quien creyó que ya había salido.


Etiquetas: José Raúl Mulino
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Redacción (nacion.pa@epasa.com) | @PanamaAmerica
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Miércoles 15 de julio de 2026