La Universidad de Panamá aprobó un nuevo Código de Ética que fija reglas de conducta y sanciones para autoridades, docentes, estudiantes y personal administrativo de la institución.
El Consejo General Universitario aprobó el documento que posteriormente fue publicado en la Gaceta Oficial No. 30428-B, el pasado 19 de diciembre, por lo que ya está vigente.
Su objetivo central es promover una cultura institucional basada en la integridad, el respeto, la responsabilidad, la honestidad y la justicia, buscando fortalecer la confianza de la sociedad en la universidad pública.
El Código de Ética establece como ejes la probidad, equidad, transparencia, compromiso social y respeto a los derechos humanos.
También fija deberes y prohibiciones para prevenir conflictos de interés, discriminación, abuso de poder, acoso, corrupción y cualquier conducta que atente contra la dignidad de la comunidad universitaria.
Además, regula la responsabilidad ética en la docencia, la investigación, la extensión y la gestión administrativa, subrayando el rigor académico, el uso responsable de los recursos públicos y el respeto a la propiedad intelectual. El texto insiste en la convivencia armónica, el diálogo y la resolución pacífica de conflictos dentro del campus.
Prohibiciones
El Código de Ética de la Universidad de Panamá prohíbe expresamente:
Usar el cargo para obtener beneficios personales o para terceros.
Incurrir en conflictos de interés que afecten la objetividad.
Aceptar u ofrecer dádivas, regalos o favores que influyan en decisiones.
Actos de corrupción, fraude o mal uso de fondos públicos.
Discriminación, acoso, hostigamiento o violencia en cualquiera de sus formas.
Abuso de autoridad para intimidar o perjudicar.
Falsificar o destruir documentos o brindar información falsa.
Plagio o violación de la propiedad intelectual.
Uso indebido del nombre o recursos de la UP con fines políticos o personales.
Divulgación de información confidencial sin autorización.
Incumplimiento de deberes éticos que afecten la calidad académica.
Sanciones
Las faltas al Código conllevarán sanciones disciplinarias, según la gravedad del caso:
Amonestación verbal o escrita.
Suspensión temporal de funciones o actividades académicas.
Destitución o separación del cargo para autoridades y funcionarios.
Suspensión académica o expulsión en el caso de estudiantes.
Inhabilitación para ejercer cargos dentro de la universidad.
El documento aclara que estas sanciones no excluyen responsabilidades civiles, administrativas o penales, y que se debe respetar el debido proceso y el derecho a la defensa.
Con este paso, la Universidad de Panamá reafirma su compromiso con la excelencia académica, la rendición de cuentas y la ética institucional, marcando reglas claras para toda su comunidad.