Explíquenme qué le está pasando a Analía Núñez. Ayer que la vi en Buenos Días me pareció ver a Karen Chalmers: acabada, arrugada... ¡Dios mío! como que la “parqueada” que le dio Liza Hernández le afectó tanto que fue desbaratada y como una caja fuerte al programa. Usted es elegante. ¿Qué pasó ayer? ¡Horror cuando la vi!
¡Al fin!
Me encanta ver el programa de la chef Rachel Pol: Soy Rachel, Soy Foodie, que se transmite en Mall TV. Ella es básica con sus comidas, pero el resultado se ve exquisito. Bien llevado el programa. En lo que sí no estoy de acuerdo es en su imagen: hasta cuándo va a engordar. Tiene cara de que se come todo lo que cocina. ¡El botón saldrá huyendo!
¡Señorona!
Hasta cuándo tengo que soportar la poca creatividad que tiene Ludwik Tapia y el equipo de producción de A todo o nada. Cada vez se inventan juegos fáciles, bobos y a veces unos que no tienen ni sentido, que no se pueden llamar juegos. ¿Será que ya nadie forma su fila para participar? Siempre veo la misma gente ahí. ¡Horror!
¡No hay remedio!
Miss Karen Chalmers ya está en la lista de las presentadoras que no registran en TV por los signos que va dejando la edad. Ayer, se veía tan, pero tan mal en Tu Mañana. Tenía rato de que no se veía así. En ese caso, creo que la One Two lucía mejor que ella. Su rostro está demacrado, como de viejita. Ya basta de que le pongan una libra de plastobón en ese rostro, se ve peor.
Hace una semana, Maritza Muñoz se veía regia en las pantallas de Telemetro. Había optado por el relajante para aplanar ese “pelito”, pero parece que no le duró mucho y olvidó hacerse el retoque, porque estos días ha permanecido con esa estopa de coco fuera de orden. Mija, ya pasó décimo y acabamos de pasar la quincena y usted nada.
‘Mucha bulla’
¿Gana Manía? Cómo es que Medcom apostó por el programa de Priscila, Reneé, Abraham y Juan Carlos. Esto es la farsa más grande que he visto después de Mango. Si la adivinanza era fruta de cuatro letras, dos “C” (coco), cómo es que la gente llamaba para decir que era chocolate. Esas llamadas fueron gatos de casa. Nadie ve eso. ¡Fatalísimo!
¡Qué remeneo!
Tenía que comenzar con esto como lo peor del martes en Dancing with the Stars. ¡Háblenme de Cayata y su declaración de amor en vivo y a todo color! Si hace poco se conoció que supuestamente estaban peleando. Para mí que eso fue puro show montado, se vio tan falso. Ella ni se emocionó cuando él le dio la “dizque” sorpresa. ¡Fatal!
¡Dios mío!
Qué diferencia ver a Birna Julissa Quintero ahora en comparación con sus inicios en las pantallas de Telemetro Reporta. Se ve fina cuando quiere, sabe combinarse, la maquillan superbién. Me encanta que nunca se que-da sin palabras como Delia Muñoz. Es profesional, maneja todos los temas. Tiene buena química con Álvaro.
Le faltaba el amor
No supero cuando Delyanne Arjona se pone como chiquilla a proyectar en Tu Mañana. En uno de los juegos con los televidentes empezó a sacar gracia con Roseta Bordanea. Parecían dos niñas malcriadas peliándose un macarrón crudo, que si quién ganó y quién perdió. Y para rematar, grita como nunca. ¡Horror, horror y espanto!
¡Todo fácil!
“Confucio inventó la confusión”... no supero cuando Adriana Prieto le preguntó a Giosue Cozzarelli que si “aún estaba confundida”. Su respuesta fue nada más y nada menos que no. ¿Como así? Si la gente ya la recuerda así. En Chollywood el reportero le preguntó acerca de su desenvolvimiento y salió con otra cosa. ¿Eso no es estar confundida?
¡Divinaaa!
Vanessa Calviño estaba lista para cantar como ‘Candy’ ayer en el noticiario mediodía de Telemetro Reporta. Apostó por un atuendo muy sutil, sencillo y medio aniñado. Lo que más resaltó fue el cabello, con esos rulos que me acordaron aquella cómica. Pero fue mejor que ver a Massiel Rodríguez, la ‘Metro-Goldwyn-Mayer’. ¡Sí, así es!
¡Ahora es peor!
Hoy voy con la segunda gala de Dancing with the Stars. Comienzo con Blanca Herrera, la presentadora perfecta, que no brilla tanto en Al Descubierto, pero sí en el concurso. Ese vestido azul por el que optó la hizo lucir sutil, elegante y muy sexy a la vez. Me encantó que cambiara de peinado, ya basta de la melena suelta. ¡Escote atrevido, perfecto!