Ya lo he dicho cientos de veces: este Dancing with the Stars se salvó con la participación de RD Maravilla, quien hizo el ridículo la primera gala y ayer no fue la excepción. Por lo menos le sirve para rebajar un poco si es que pone de su parte, porque parece una patata gigante. Por cierto, no le vi nada sorprendente bailar sobre una caja de arena. ¡Pereza!
Michelle Simons como que se paró con el pie izquierdo ayer, porque andaba en Tu Mañana con una cara de pocos amigos. Se puso lo primero que agarró del clóset, bien básica. Lo que me impresionó es que cuando le hicieron un zoom al rostro le observé el cabello desbaratado. Yo creo que Charlie Cuevas se dio por vencido con esa melena.
¡Me encanta!
No me había fijado que el “disque sexy” de Marcos Oses estaba ausente en Calle 7. Eso de recibir una llamada de él (desde su casa) y tirarla al aire en el programa fue demasiado, pero demasiado patético. No puedo con los shows que forma Ramiro Hernández allí. Ni que él fuera el productor del proyecto, hace lo que le da la gana. ¿Buscan rating?
Son graciosas, empezando por la Sheldry Sáez que fue miss, pero no creo que sea buena idea brindarle un reality a la gente sobre su vida. ¿Qué hacen de impresionante ellas? El primer capítulo me dejó en pausa, pensé que lo harían más natural. Además, lo salvó Dayana con su melodiosa voz. Pero todo lo demás no se debe llamar reality.
Estoy ansiosa por ver el primer capítulo de la ridícula "telenovela" Las Sáez. Estoy segura de que me va a decepcionar. Las redes sociales están rellenas de anuncios de estas dos niñas a tal punto de que abruman. La expresentadora frustrada y la cantante aniñada creen que son como Kim, Khloé y Kourtney Kardashian. ¡Ya veré cómo queda!
'Todo gratis'
Parece que no. Ángel Sierra me impresionó cuando daba el reporte de la falta de agua en Panamá Oeste. Tenía como pelusas de almohada en la cabeza, la corbata a un lado, la camisa remangada, la cara grasosísima... Poco le faltó decir que fue así para apoyar la lucha continua que tienen los residentes del lugar. Ni Luis “casi así” se veía así.
¡Escándalo!