María es una chica de 27 años que ha dedicado cinco años de su vida a su profesión de asistente de enfermería. Después de conocer a Jaime, formalizan su relación y le dan la bienvenida a una niña. Jaime trabaja como albañil, pero le da tiempo de estar con su esposa y la niña, sin embargo, María es todo lo contrario: su profesión le exige más atención, es por eso que casi ni está con su hija, lo que se ha convertido en un calvario para ella. ¿Sigue trabajando o se dedica a su familia?
Encontrar el equilibrio adecuado entre el trabajo y la vida diaria es un desafío que afrontan todos los trabajadores. Las familias son las más afectadas, tanto así que podría causar un divorcio, asegura la psicóloga Yilka Barría.

Algunas parejas quisieran tener más hijos, pero les parece que no podrían permitirse dejar de trabajar. Otras están felices con el número de hijos que tienen, pero les gustaría trabajar más. Esto constituye un desafío para los gobiernos, ya que si los padres no pueden lograr el balance que desean entre la vida personal y la laboral, no solo se verá afectado su bienestar, sino que también repercutirá en el desarrollo de un país.
Cifras
En 2014, un total de 45,760 mujeres panameñas o radicadas en el país presentaron su renuncia en el Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral, mientras que los hombres sobrepasaron la cifra con 99,519. Según Barría, una de las causas de las renuncias (de un miembro del matrimonio) podría ser para dedicarse en tiempo completo a la familia.
Un aspecto importante del equilibro laboral-personal es el número de horas que una persona trabaja. Un horario de trabajo largo puede resultar perjudicial para la salud personal, poner en peligro la seguridad y aumentar el estrés.
Algunas personas dedican entre una décima y una quinta parte de su tiempo al trabajo no remunerado. La distribución de las tareas dentro de la familia aún está condicionada por los roles de género: es más probable que los hombres dediquen más horas a un trabajo remunerado y que las mujeres destinen un horario más amplio al trabajo doméstico no remunerado.
Los expertos destacan que es indispensable establecer prioridades, considerar todas aquellas cosas que requieren de nuestro esfuerzo y tiempo, y finalmente decidir qué conservar y qué desechar.
- Conozca las políticas de su empleador: pregunte acerca de las políticas de su empresa en cuanto a horarios flexibles para evaluar la posibilidad de trabajar desde casa, cuando sea necesario.
Si usted tiene un buen desempeño laboral, entonces tendrá mayores posibilidades de llegar a un acuerdo con su empleador.
- Comuníquese: si no va a estar disponible en ciertas horas durante el día o fin de semana, dado a que abordará asuntos familiares con sus seres queridos, póngase en contacto con su jefe y colegas para informarles acerca de su situación. Quizá ellos le brinden su apoyo.
- Teletrabajo: un par de veces a la semana puede ayudarle a “ahorrar” valiosas horas. Usted será capaz de concentrarse en el trabajo por largos periodos y utilizar las horas extras para cumplir con las responsabilidades personales.
- Utilice la tecnología a su favor: debe ayudarle a que su vida sea más fácil. Sin embargo, debe aprender a evitar distracciones producto del uso de la misma. Prohíbase distraerse en determinados momentos para que pueda centrarse en su familia o amigos.
- Aprenda a decir no: recuerde que puede -respetuosamente- declinar ofertas para ejecutar un proyecto extra o servir en un comité adicional en el trabajo. Al dejar de hacer cosas que no concretará satisfactoriamente dado a su situación, encontrará más tiempo para centrarse en actividades de su absoluta responsabilidad.
- Luche contra el sentimiento de culpa: usted no es un personaje de ficción. Recuerde que las personas no pueden dedicarse en 100% a cada una de las cosas que hacen. No tema equivocarse en alguna ocasión. Tolere el error, pero también aprenda de él.
- Repiense la idea de ‘limpieza’: evite sentirse mal cuando su casa no esté completamente arreglada. Trate de acostumbrarse a un pequeño desorden y pase más tiempo disfrutando de su vida.
- Disfrute sus momentos en soledad: permítase soñar despierto en el bus o apreciar el buen tiempo en su caminata al trabajo. Si no se permite disfrutar sus momentos en soledad, con el pasar de los años le será más complicado apreciar cualquier momento de su vida. Hacerlo es un válido método para la distensión.
Consecuencias del desequilibrio trabajo – familia:
- La formación de sentimientos de culpa, por la falta de tiempo para invertir en la relación familiar.
- Se empobrece la comunicación en el hogar.
- El descuido en la crianza de los hijos y el deterioro de su rendimiento escolar.
- El deterioro en la relación conyugal y todas las repercusiones negativas que ello trae consigo.
- La disminución del rendimiento laboral de la pareja.
- El deterioro de la salud de los miembros del hogar, especialmente de la pareja.
Dedicado a su familia
El cantante colombiano Juanes anunció un tiempo que decidió alejarse de la industria musical, debido a su gran agotamiento y su necesidad de descansar y de estar con su familia.
Datos interesantes
Los hombres de los países de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (Ocde) trabajan 141 minutos al día sin recibir remuneración, las mujeres invierten 273 minutos al día en las labores de cocina, limpieza o atención a la familia. Esta diferencia media, de aproximadamente 2.3 horas al día, oculta muchas disparidades entre los países. Por ejemplo, las mujeres turcas y mexicanas dedican alrededor de 4.3 horas más que los hombres a realizar tareas domésticas, mientras que en los países nórdicos la diferencia es de poco más de una hora.
Cuanto más trabajen las personas, menos tiempo tendrán para dedicarlo a otras actividades, como el cuidado personal o el ocio. La cantidad y la calidad del tiempo libre son importantes para la salud.