Daddy Yankee se opuso este martes a la opción de nombrar un administrador judicial para sus empresas, como solicitó su aún esposa Mireddys González en el marco del pleito corporativo que mantienen tras su separación.
González, codueña de las empresas a través de las que se maneja la
carrera del artista, pidió al tribunal que nombre un administrador judicial para las
corporaciones porque no funcionan debido a la disputa entre ella y su esposo.
La representación jurídica de Raymond Ayala, el nombre real de Daddy Yankee, replicó esta solicitud y la calificó de "
errada en derecho" y "
totalmente improcedente".
"En la oposición presentada por la parte se establece que la solicitud de las
demandadas, carente de
fundamento jurídico, denota un proceder
frívolo y temerario ante el Tribunal", dijeron los abogados en declaraciones escritas.
Los letrados indicaron que, en el proceso judicial ante el juez
Anthony Cuevas, el único asunto pendiente es "la solicitud de
desacato por incumplimiento" por parte de González y su hermana Ayeisha.
"La presentación de esta solicitud obedece a una estrategia poco sofisticada y desafortunada de distracción diseñada por la Sra. Mireddys y su hermana Ayeisha para encubrir sus reiterados incumplimientos con la sentencia y órdenes del Tribunal", subrayaron.
Además, según la nota, las hermanas González han presentado "escritos sin mérito jurídico" como parte de una estrategia para "desarrollar una
campaña mediática falsa de descrédito" contra Daddy Yankee.
"El Sr. Ayala, como presidente de las empresas, va a descargar sus
responsabilidades y hará todo lo que sea necesario para conseguir cada detalle y asunto relacionado a sus entidades mientras fueron manejadas por las hermanas González, tomará las medidas, y entablará todos los procesos que correspondan", concluyeron los abogados.
El pleito por el control de las empresas El Cartel Records y Los Cangris Inc. comenzó después de que a mediados de diciembre pasado las hermanas González realizaran transferencias por la suma total de 100 millones de dólares desde las cuentas bancarias corporativas a cuentas personales de cada parte, sin conocimiento ni autorización del artista.
Los hechos ocurrieron después de que el intérprete confirmara su
separación de González tras casi tres décadas de
matrimonio y
dos hijos en común.
Las partes acordaron que el artista se convertiría en el único oficial y representante de las dos corporaciones pero, a finales de mes, las demandadas no habían entregado todos los
documentos y
accesos digitales requeridos.
El pasado martes, en una vista de
seguimiento, las partes acordaron continuar con la entrega de documentos en el
litigio corporativo.