Para muchos chicos la Geografía como materia puede resultar un tanto agotadora o, simplemente no le dan el interés que se merece.
Pero, recuerde que el aula debe ser un centro de experimentación donde el participante se sienta parte de la solución de conflictos, es decir constructor de una realidad humana con enfoque cualitativo o espacial, recuerda el profesor de Historia y Geografía Dumas Myrie.
La clase basada solamente en conceptos sobre realidades generales de la Geografía debe ser tema del olvido y poner en práctica sesiones con valor agregado basado en construcción de variables como realidades espaciales del entorno urbano y rural.
Todas estas aproximaciones son solo un debate al verdadero conflicto que radica en capacitar al docente de Geografía del siglo XXI en herramientas de análisis tanto estadísticas como espacial sobre resolución de conflictos del entorno académico y profesional.
VER TAMBIÉN: Los Clooney reciben amenazas terroristas
Este docente no solo debe transmitir conocimientos sino integrar en el trabajo complementario por parte de los participantes el sentir sobre realidades específicas como educación, ocupación, salud, vivienda entre otras, añade.
En fin, la ciencia geográfica del siglo XXI es el vehículo entre un buen observador y el estudio de fuentes alternas al tema de análisis cuantitativo y espacial de un espacio determinado como el comportamiento físico, climatológico y cartográfico.
Es fundamental formar un individuo con conciencia crítica e investigativa en temas de planificación y sostenibilidad del medio geográfico.
VER TAMBIÉN: ¿Cuáles son los principales talones de Aquiles de la sociedad?
