Por la naturaleza de sus cargos están lejos de su país. Les tocó vivir primero las consecuencias del COVID-19 que al resto de los panameños, pero precisamente, por ello, los embajadores panameños en el exterior pueden compartir sus experiencias y mensajes de ánimo o advertencias a sus coterráneos.
Así lo hizo el embajador de Panamá en Japón, Carlos Alberto Peré, cuyo video caminando por las calles de esa nación el 19 de marzo con miles de personas a su alrededor llevando una vida normal, se difundió rápidamente en redes sociales.
"Japón hace 20 días acató la cuarentena y vea ahora como están las ciudades. La única diferencia es que ellos son japoneses y cuentan con un gobierno coherente y organizado". #coronavirus#Covid_19 #quedateEnTuCasa pic.twitter.com/724XfoGaTj
— Alibacat (@alibacat) March 20, 2020
Lo hizo de manera inocente y con un lenguaje coloquial, admite, para un amigo panameño que le expresó su preocupación por el panorama en el istmo, donde los casos por coronavirus se elevaron a 200 (al 20 de marzo) con un fallecimiento.
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"Si Japón pudo, ¿por qué Panamá no?"
Japón, con más de 126 millones de habitantes, tiene un número de casos de covid-19 muy inferior a los de otros países considerados en el grupo de riesgo. Al parecer, las medidas implementadas en ese país contuvieron la propagación del virus.
Peré, que se encuentra en Japón desde octubre de 2019, reconoce la disciplina de los japoneses y le atribuye a este comportamiento los pocos casos en ese país.
"Cuando dan una orden la población la aceptan sin reproches", cuenta el embajador.
En febrero ordenaron el cierre de escuelas, las aglomeraciones, promovieron el teletrabajo, la distancia entre personas, modificaron los horarios de los trabajadores para evitar la multitud en el transporte público, entre otras medidas, y la gente lo acató, dice Peré.
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"La gente honestamente aceptó e hizo caso. Así estuvimos por 15 días y la gente obviamente, se mantuvo en casa. No fue una cuarentena forzada, pero sí la gente respetó..." cuenta Peré, que recomienda a Panamá, en base a esta experiencia, quedarse en casa.
"Como buen panameño, entiendo cómo es mi gente y que no nos gusta estar en casa, pero lamentablemente en este momento hay que apoyar la decisión que tomen las autoridades y hay que entender por qué se está tomando", dice Peré, que recuerda que cuando comenzó el virus en Japón, también se sintió una especie de temor y se podía notar la falta de algunos productos en algunas tiendas, ante el sobresalto.